El sindrome de "Este verano la arreglo si o si..."

 Hace un par de días estaba en el departamento de mi hermano y se me ocurrió ir al estacionamiento del edificio para ver si habian bicicletas abandonadas. Y encontré una muy buena y excelente estado, sólo hacia falta engrasarla un poco y cambiarle los neumáticos.

 

Me dirigí inmediatamente a donde el guardia para preguntar por el dueño de la bicicleta. Cuando supe quien era, fui a hablar con él, quien resultó ser una ella.

Después de contarle sobre Recicleta ella me dijo que no estaba interesada en regalarla ni en venderla, sino que quería arreglarla y volver a usarla. Se mostró muy interesada en volver a andar en bici y me dijo que había dejado de andar el año pasado cuando su pareja se quedó sin bicicleta producto de un robo. También noté un poco de culpabilidad, no se si porque se notaba que la bicicleta estaba hacia varios meses sin usar o porque puede haber pensado que me formaría una imagen de ella como "floja" por no llevarla al taller.

Yo de verdad creo que ella quiere volver a andar en bici, pero su bici ahora está amarrada detras de su auto,  y creo que le va a ser muy dificil volver a andar en ella. Cerca de su barrio no hay talleres de bicicleta para llevarla a la gente en Santiago le escacea el tiempo.

Esta historia la he visto repetirse muchas veces. Cuando la bicicleta sufre algún tipo de daño  la dejamos en un rincón esperando algo de tiempo para poder llevarla a arreglar, y ahí queda por un par de años. Pero son este tipo de historias las que nos impulsaron a crear este grupo. Buscar a personas que tienen abandonada una bici en un rincón y quitarles el peso de la conciencia y la responsabilidad de hacerse cargo de ella y llevarla a personas que quieran bajarse de los autos o dejar de usar la locomoción colectiva.